Índice de contenidos
- ¿Qué es la osteocondritis disecante de rodilla?
- Síntomas de la osteocondritis disecante
- Causas y factores de riesgo
- Diagnóstico médico
- Tratamiento en Medicina Física y Rehabilitación
- Ejercicios y recomendaciones del fisiatra
- ¿Cuándo acudir a un especialista?
- Preguntas frecuentes sobre la osteocondritis disecante
- Consulta a un médico especialista
¿Qué es la osteocondritis disecante de rodilla?
La osteocondritis disecante es una enfermedad que afecta al cartílago articular y al hueso subyacente. Se produce cuando una porción de cartílago y hueso pierde su irrigación sanguínea, lo que puede llevar a que este fragmento se debilite, se desprenda parcial o totalmente y quede como un “cuerpo libre” dentro de la articulación.
Aunque puede aparecer en el tobillo, el codo o la cadera, la rodilla es la localización más frecuente, especialmente en la parte interna del cóndilo femoral.
Se observa con más frecuencia en adolescentes deportistas (fútbol, baloncesto, atletismo) y en adultos jóvenes, aunque también puede afectar a adultos no deportistas.
Síntomas de la osteocondritis disecante
Los síntomas pueden variar según la etapa de la enfermedad y el tamaño del fragmento afectado, pero los más comunes son:
- Dolor en la rodilla, especialmente tras la actividad física.
- Inflamación o hinchazón intermitente.
- Rigidez o sensación de bloqueo articular.
- Chasquidos o ruidos al mover la rodilla.
- Pérdida de fuerza y disminución del rendimiento deportivo.
- En casos avanzados: episodios de bloqueo cuando el fragmento se desplaza dentro de la articulación.
Causas y factores de riesgo
La causa exacta no siempre está clara, pero se han identificado varios factores asociados:
- Microtraumatismos repetidos en la rodilla por deportes de impacto.
- Alteraciones en el riego sanguíneo del hueso subcondral.
- Predisposición genética.
- Crecimiento óseo rápido en adolescentes.
- Trastornos metabólicos o endocrinos poco frecuentes.
En adultos, la evolución suele ser más desfavorable que en adolescentes, ya que el cartílago tiene menor capacidad de regeneración.
Diagnóstico médico
El diagnóstico lo realiza un especialista en Medicina Física y Rehabilitación o Traumatología mediante:
- Exploración física: evaluación del dolor, movilidad, bloqueos y estabilidad articular.
- Radiografía: para identificar lesiones óseas y fragmentos sueltos.
- Resonancia magnética (RMN): fundamental para valorar el estado del cartílago, la extensión de la lesión y la estabilidad del fragmento.
- Artroscopia diagnóstica (en casos seleccionados): permite ver directamente el cartílago afectado.
El diagnóstico precoz es clave para evitar complicaciones como artrosis temprana.
Tratamiento en Medicina Física y Rehabilitación
El manejo de la osteocondritis disecante de rodilla depende de la edad del paciente, el tamaño de la lesión y si el fragmento está estable o suelto.
Tratamientos conservadores
Son más efectivos en adolescentes y casos iniciales:
- Reposo deportivo y modificación de la actividad.
- Uso de ortesis para limitar movimientos de impacto.
- Tratamiento del dolor con fisioterapia y técnicas analgésicas.
- Rehabilitación para mantener fuerza muscular y movilidad.
- Infiltraciones ecoguiadas con ácido hialurónico o plasma rico en plaquetas (PRP) para mejorar la calidad del cartílago y disminuir el dolor.
- Ondas de choque focales en casos seleccionados, para estimular la reparación ósea.
Tratamiento quirúrgico
En adultos o en lesiones inestables puede ser necesaria la cirugía:
- Fijación del fragmento con tornillos o suturas.
- Microfracturas para estimular la regeneración del cartílago.
- Injertos osteocondrales (trasplante de cartílago y hueso).
- Prótesis parciales en casos muy avanzados con daño extenso.
El fisiatra juega un papel fundamental en el proceso de rehabilitación postquirúrgica, asegurando la correcta recuperación funcional.
Ejercicios y recomendaciones del fisiatra
El especialista en rehabilitación prescribe ejercicios adaptados a cada fase de la enfermedad:
- Fase inicial: ejercicios de movilidad suave sin carga, fortalecimiento del cuádriceps en descarga (isométricos).
- Fase intermedia: trabajo progresivo de fuerza en cadera y rodilla, siempre evitando impacto.
- Fase avanzada: reeducación de la marcha, entrenamiento propioceptivo y preparación para la reincorporación al deporte.
Recomendaciones prácticas
- Evitar correr, saltar o deportes de impacto mientras exista dolor.
- Mantener un peso saludable para disminuir la carga en la rodilla.
- Realizar actividad física de bajo impacto como natación o bicicleta estática.
- Seguir un plan supervisado por el fisiatra para prevenir recaídas.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Es importante consultar al médico rehabilitador o traumatólogo cuando presentes:
- Dolor persistente en la rodilla tras el ejercicio.
- Bloqueo o chasquidos frecuentes.
- Episodios de inflamación recurrente.
- Limitación para realizar actividades cotidianas.
- La valoración temprana mejora el pronóstico y reduce el riesgo de artrosis a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre la osteocondritis disecante
¿La osteocondritis disecante siempre requiere cirugía?
No, en adolescentes con lesiones estables muchas veces se resuelve con tratamiento conservador.
¿Se puede prevenir esta lesión?
No siempre, pero reducir el impacto repetitivo, mantener una buena preparación física y corregir alteraciones biomecánicas puede disminuir el riesgo.
¿Qué pronóstico tiene?
En jóvenes tratados precozmente suele ser favorable. En adultos, el riesgo de degeneración del cartílago es mayor.
¿Puedo volver a hacer deporte después del tratamiento?
Sí, aunque depende del grado de la lesión. La mayoría de pacientes se reincorpora progresivamente bajo supervisión médica.
Consulta a un médico especialista
Si experimentas dolor persistente en la rodilla, hinchazón recurrente o dificultades para moverte, no dudes en contactar conmigo para valorar juntos tu caso y comenzar tu camino hacia la recuperación. Como médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación y como experta en esta área, mi objetivo es ayudarte a encontrar el tratamiento más adecuado para que recuperes tu calidad de vida.
Recuerda que, aunque los problemas en los meniscos son comunes, cada caso es único. Con un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado, es posible aliviar los síntomas y prevenir complicaciones futuras.
En tal sentido, recuerda que los contenidos de esta página tienen carácter meramente informativo y no sustituyen la evaluación clínica ni el juicio diagnóstico de un profesional. No constituyen práctica de telemedicina ni crean por sí mismos una relación médico-paciente. Cada caso requiere valoración individual antes de iniciar, modificar o suspender cualquier tratamiento o ejercicio. Por tanto, no adoptes medidas que no te hayan sido indicadas en una consulta profesional y en situaciones de urgencia, contacta con el 112 o acude a Urgencias.